Sobre Nosotros

Sibilino nace en un lugar recóndito y desordenado (algo así como el dormitorio de un joven adolescente), a principios del año 2000.
Como todo joven, tenía muchos sueños, ilusiones e ideas en su cabeza, fue así cuando comenzó a tomar sus primeras armas en lo que hoy se denomina producciones audiovisuales.
Según el paso de los años y al notar las exigencias del mercado, se dio cuenta (al fin), que solo no podía realizar todas las tareas que le encomendaban, fue así cuando decidió comenzar a trabajar en equipo, entonces salió a buscar sibilinos por todo Uruguay para poder comenzar a trabajar de forma más profesional.
Luego de un tiempo fue encontrando Sibilinos por algunos lugares, el primero en aparecer fue Dario, quien hacía cosas en 3 dimensiones, poco después apareció el Sibilino Rodolfo que sabía usar el lápiz y dibujar en 2 dimensiones, pero faltaba un toque femenino al equipo, estos 3 sibilinos machos necesitaban alguien que los ordenara y encaminara por la vía correcta, es ahí cuando la Sibilina Virginia aparece ante los ojos del Sibilino Andrés y este decide integrarla al equipo sin pensarlo dos veces.
Cuando ya todos los hermanitos Sibilinos fueron presentados, comienzan a organizarse cada uno en su área, de esta forma nace un departamento Audiovisual, a cargo del hoy Presidente de Sibilino, Andrés Di Bono, por otro lado un departamento gráfico, que está a cargo de Virginia Mango, quien hoy en día es la Vice-Presidenta de Sibilino, un departamento de Modelado y Animación 3D, a cargo de Dario Dubinsky, hoy Director de la compañía y un departamento de Dibujo 2D, a cargo de Rodolfo Vitabar, Vice-Director de la empresa.
Este cuarteto de jóvenes sibilinos (y alguno no tan joven, seamos realistas), comenzó a trabajar arduamente en su país de origen, Uruguay, lo que les permitió expandirse y abrir las puertas en un mercado internacional, comenzando a hacer trabajos a diferentes países como Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Inglaterra, Francia, Estados Unidos, Costa Rica, España, entre otros…
La idea que había nacido en aquel recóndito y desordenado lugar, había empezado a tomar un poco de fuerza (ya no era tan loca como en un principio se creía)… ¿Quién iba a decir en el año 2000 que se podía trabajar solamente a través de Internet?, la respuesta era “Todo el Mundo”, ya que en ese entonces Internet estaba tomando mucha fuerza, si en materia digital hablamos, por lo cual no fue ningún visionario ni nada que se le parezca, simplemente utilizó su pequeño sentido común.
Comienza el año 2006 y deciden probar suerte en un país vecino, Argentina, es ahí cuando aparece el fantástico Sibilino Gustavo Elienberger quien con su gran ayuda desinteresada todo el tiempo, ingresa a nuestro grupo de trabajo, encargándose de todo lo que era el punto de vista estratégico y comercial de una empresa “seria”… pero, fue él quien nos infundó el trabajar con humor, es por eso que si bien podemos hacer trabajos de buena calidad (y a veces no tanta), siempre le buscamos el lado positivo al asunto, tratando al cliente con respeto, pero también haciéndolo sentir como en su casa, brindándole nuestro apoyo y siempre, intentando, robarle una sonrisa… No tiene por que ser todo serio en esta vida y sinceramente, no hay nada más lindo que trabajar en un ambiente donde reina el buen humor, se puede decir que las cosas salen de una manera mucho mejor.
En Argentina dejamos al hermano Sibilino Gustavo como Gerente General de la empresa, trabajando arduamente en ese lugar e intentado sacar nuestras ideas y proyectos adelante.
Al siguiente año el Sibilino Dario viaja a Costa Rica, por un trabajo específico de 3D que nos fue asignado, para tener las reuniones pertinentes con el cliente. Es desde ahí cuando nos comenta a través de correos electrónicos, que quedó encantado con el lugar y no pensaba volver a Uruguay… Es ahí cuando dijimos que no podía ser, que él estuviera disfrutando y nosotros trabajando, entonces decidimos por unanimidad que instalara una sucursal de Sibilino en ese país, que disfrute del paisaje y de los monos que cuelgan diariamente de los árboles, pero desde una oficina de trabajo…
Llega el año 2008, y esta vez el turno de ir a una reunión laboral para una productora de Estados Unidos es para el Sibilino Andrés, quien viaja a Los Ángeles a reunirse para realizar un gran trabajo en una producción cinematográfica.
Es entonces que decide ir a Orlando a disfrutar de los juegos que allí se ofrecen (es el niño que todos llevamos dentro), a su regreso pasa por Miami y, al igual que el Sibilino Dario, queda encantado de esa ciudad (en realidad le gustó por que estaba cerca de Orlando y podía ir a jugar a la montaña rusa en cualquier momento), pero fue allí donde decidió quedarse y probar suerte con su talento en el área de video y cinematografía.
Hoy en día, estamos todos dispersados por diferentes lugares del mundo, pero nos sigue uniendo una misma pasión, un mismo sueño y una nueva meta… Lograr que algo nacido en un lugar “sibilino” pueda continuar viendo la luz exterior y eso lo conseguiremos junto a ustedes, trabajando en equipo, siempre con buen humor y dedicación.
Gracias a todos los hermanos Sibilinos que trabajan día a día con nosotros y luchan por sus sueños... Especialmente gracias a nuestros clientes por elegirnos, pero más allá de todo, gracias por darnos una oportunidad de día a día tener un nuevo desafío y poder crecer un poquito más…